Las dietas veganas en perros con saludables, según nuevo estudio.

Con el mayor estudio publicado hasta la fecha, queda poco lugar para la duda: no solo las
dietas cien por cien vegetales en perros son saludables, sino que además superan a las dietas cárnicas convencionales. Esta es la conclusión después de comparar el estado de salud de 2639 perros alimentados con tres tipos de dieta: cárnica convencional, cárnica
cruda o cien por cien vegetal.

Como veganas, no podemos negar que es un placer ir viendo cómo la evidencia científica a favor de la idoneidad de los piensos veganos para animales no deja de crecer. Esta vez le ha tocado el turno a los perros, aunque muy pronto tendremos también los resultados de este mismo estudio para gatos (no dudamos que también serán positivos).

Día tras día tenemos que luchar contra variados mitos que circulan por ahí, mitos que para algunas personas, incluyendo supuestos veterinarios nutricionistas, prueban que una dieta cien por cien vegetal no puede ser buena para un perro a largo plazo. Las causas, según ellos, son de lo más variopintas, pero una de las más populares es que ellos no pueden utilizar la proteína de origen vegetal igual que la de origen animal. Así que mucho cuidado, veganos: los cuidadores de animales que seguimos una dieta vegana moriremos igual de desproteinados que nuestros perros. Y da igual cuántos individuos veganos sanos de cualquier especie o raza lleguen a viejos, que los que no quieren ver las evidencias, seguirán sin verlas. Aún así, no está mal tener herramientas para desafiar sus prejuicios mentales, como por ejemplo este nuevo estudio del veterinario Andrew Knight.

¿Qué nos aporta este estudio que no sabíamos ya?

A los que llevamos tiempo investigando y observando la salud de numerosos pacientes que son alimentados con dietas cien por cien vegetales, pues no mucho, la verdad. Para nosotras no es ninguna sorpresa ver que ningún perro se muere o se pone malísimamente enfermo por no comer carne. Pero entendemos que muchas personas desconfiadas necesiten este tipo de evidencia para cambiar su opinión: el análisis de un gran número de individuos, mantenidos durante largo tiempo con este tipo de dieta.

Dentro del ámbito académico se considera que las pruebas de alimentación son el gold standard (la prueba de referencia) para evaluar la validez nutricional de una nueva formulación, ya que así podemos evaluar los efectos directos sobre los animales que la consumen. No es la primera vez que se hacen estudios comparando distintos tipos de dieta en perros, aunque todos ellos se hicieron con un número muy pequeño de animales, y sin dar mucho detalle sobre en qué consistía la dieta vegetariana o vegana que utilizaron en la prueba, con lo cual no se podían sacar conclusiones definitivas. En el estudio se citan los siguientes:

  • En 1987, el de Yamada y colaboradores2. Ocho perros se dividieron en dos grupos: a cuatro les dieron una dieta convencional y a otros cuatro una dieta basada en proteína vegetal. Los valores nutricionales de cada dieta eran los mismos, incluyendo un 30% de proteínas. Hicieron que los perros descansaran durante seis semanas y después los sometieron durante dos semanas a correr a 12 Km/h, cuatro horas diarias. Los perros que habían tomado la dieta vegetariana/vegana (no se sabe muy bien qué contenía) acabaron con anemia. 

Hoy suponemos que este estudio no pasaría el examen de un comité de ética, y nos gustaría saber cómo de reventados acabaron los perros con dieta convencional. Al igual no desarrollaron anemia pero sí miocarditis…

Lo interesante de este estudio es que en ratas se hizo lo mismo y se vio que no había anemia si se aumentaba el porcentaje de proteína a un 24%. En el caso de los perros, la anemia se producía por una menor resistencia de los eritrocitos a la hemólisis al haber menor cantidad de lípidos circulantes (menor cantidad de colesterol libre). En los perros alimentados con proteína animal, se hipotetiza que ellos no desarrollaban anemia por el efecto antagónico de la lisina, presente en mayor cantidad en las proteínas de origen animal. Así que ya sabéis, si pensáis llevar a la extenuación a un perro con dieta cien por cien vegetal, al menos aseguraros de suplementar con lisina.

  • En 2009, el de Brown y colaboradores3. Doce Huskies siberianos de carreras se dividieron en dos grupos: a la mitad se les dio una dieta cárnica para perros activos y a la otra mitad una dieta sin carne (aunque no vegana), durante dieciséis semanas, incluyendo diez de competición. Se hicieron análisis de sangre en cuatro ocasiones y en ningún momento desarrollaron anemia. Todos los perros se mantuvieron con un estado de salud excelente.

  • En 2014, Semp hizo un estudio4 de animales de compañía que llevaban dietas cien por cien vegetales, en Austria, Suiza y Alemania. Los cuidadores de 174 perros rellenaron un cuestionario. Esos perros llevaban al menos seis meses consumiendo este tipo de dieta. Se realizaron exámenes clínicos y análisis de sangre a 20 perros tomados al azar, y no se detectó ninguna anomalía clínica.

En este nuevo estudio, por falta de presupuesto, no se pudo hacer un seguimiento clínico de todos los perros participantes, que siempre sería más objetivo que preguntar a sus cuidadores, pero al menos se tuvo especial cuidado en evitar el posible sesgo en los cuestionarios, dejando las preguntas relativas a la dieta para el final. Se pudo estudiar una muestra de 2639 perros, que ya es una diferencia significativa respecto a estudios anteriores. Como se puede ver en el gráfico (figura 2 del estudio), 1370 llevaban una dieta cárnica convencional, 830 una dieta cárnica cruda y 336 una dieta vegana. Se les preguntó a los cuidadores la frecuencia de visitas al veterinario en el último año y su uso de medicamentos, se les pidió que evaluaran el estado de salud de sus compañeros y que comunicaran también la opinión de su veterinario. Si padecían alguna enfermedad, entonces se les pedía que aclararan qué tipo de enfermedad.

Las principales limitaciones de este estudio, aparte de ese potencial sesgo ya mencionado, son:

  • Se incluyeron a los perros que recibían premios (ya fuera en forma de snacks o sobras), ya que eran la mayoría (2536 perros). El 37% de estos perros recibían también algún tipo de suplemento como productos para la salud de las articulaciones, ácidos grasos, pre o probióticos, vitaminas, minerales, enzimas digestivas, aminoácidos como taurina y otros productos.

  • El estado de salud no solo depende de la dieta, sino de otros factores como edad, raza o estado reproductivo.

Resultados del estudio: en conjunto, la dieta vegana es la más saludable.

El estudio se centró en los perros que acudían más de una vez al año al veterinario, asumiendo que si lo hacían era por algún problema de salud. Lo primero que se vio es que los perros con dietas convencionales visitan más el veterinario en comparación con los otros grupos. Las cosas no están tan claras si comparamos los otros dos grupos. En un principio parece que los perros con dietas crudas van menos al veterinario que los perros con dietas veganas, y una tendencia similar se vio al valorar la posible progresión a una dieta terapéutica. Teniendo en cuenta la evaluación de los veterinarios, se vio que había una gran diferencia en el estado de salud entre los perros con dietas convencionales y los perros con dietas veganas. Sin embargo, no había diferencias significativas entre los perros con dietas veganas y los perros con dietas cárnicas crudas.

Aunque esto nos podría llevar a concluir que dietas cárnicas crudas y dietas veganas son igual de saludables, se observó que la edad media de los perros con dietas crudas era significativamente menor a la edad media de los perros con dietas veganas. Dado que en general el estado de salud es mejor en individuos jóvenes, esto puede haber influido en los resultados, y la prevalencia de algunas enfermedades consideradas en el estudio puede haber disminuido en consecuencia. Por tanto, no se puede concluir que los perros alimentados con dietas cárnicas crudas tengan mejor salud que los alimentados con dietas veganas. No olvidemos que la mayoría de los veterinarios (nosotras entre ellos) se oponen a las dietas cárnicas crudas, debido a potenciales deficiencias y desequilibrios nutricionales, y preocupaciones bien documentadas respecto a la transmisión de algunos patógenos.

Las diez patologías médicas más frecuentes reportadas fueron: alteraciones gastrointestinales (vómitos, diarrea), alteraciones de la piel o el pelo, alteraciones musculoesqueléticas (músculos o huesos), problemas en oídos, problemas de movilidad, problemas dentales/orales, glándulas anales, problemas de peso, problemas oculares y tumores/cáncer. Si las consideramos de manera individual, las diferencias en la prevalencia de cada una de estas enfermedades dentro del grupo de perros con dietas veganas no son estadísticamente significativas. Es decir, la dieta no influye en la aparición de esas patologías. Por otra parte, los perros con dietas veganas, en comparación con los perros con dietas convencionales, tienen la mitad de riesgo de padecer alteraciones gastrointestinales, alteraciones musculoesqueléticas, problemas de oídos, glándulas anales, problemas de peso, problemas oculares, problemas de comportamiento y epilepsia. En todas esas patologías, menos dos (problemas de peso y de comportamiento), también tienen menor riesgo que los perros con dietas crudas. También tienen menos riesgo de desarrollar alergias. Esto último no es de extrañar, ya que la dieta es una fuente importante de alérgenos, y las dietas veganas carecen de los principales alérgenos de origen animal, como ternera, pollo, pescado, cerdo y cordero.

Un dato curioso es que los perros con dietas veganas tienden a tener más parásitos intestinales. Quizá esto tenga algo que ver con las decisiones éticas de sus cuidadores, que tienden a minimizar el daño a otras criaturas vivientes y muchos hacen un menor uso de antiparasitarios.

En la figura 10 del estudio podemos ver un gráfico comparando la prevalencia de 22 patologías específicas o sistemas corporales afectados en 2054 perros alimentados con tres tipos de dieta: la azul es una dieta cárnica convencional, la naranja una dieta cárnica cruda y la azul una dieta vegana. Basado en informes de veterinarios.

Comentarios.

  • No se especifica en el estudio si las dietas cárnicas crudas y veganas eran comerciales o naturales. Dada la situación del mercado actual, sería lógico pensar que las dietas cárnicas crudas (como la popular BARF) sean en su mayor parte caseras, con la adición de suplementos, mientras que las dietas veganas sean comerciales, en forma de pienso seco. Una duda que siempre se nos presenta como veterinarias es si las dietas cárnicas crudas son mejores que las cárnicas convencionales por el mero hecho de ser más naturales, no un producto ultraprocesado. Resulta llamativo ver que aun siendo más naturales que un pienso seco vegano, que no deja de ser un producto ultraprocesado, queden aparentemente a la par, o, probablemente, sean menos saludables. Estaría bien que en un futuro se hicieran estudios comparando dietas caseras basadas en carne y dietas caseras veganas, ambas bien planificadas por especialistas.

  • Es interesante comprobar que un 44% de los encuestados que dan dietas cárnicas convencionales o crudas a sus animales estarían dispuestos a cambiar a una dieta alternativa siempre que se les ofrecieran garantías de ser completa nutricionalmente hablando y aprobada por veterinarios. Creemos que estos resultados son coherentes con lo que hemos visto nosotras durante el tiempo de apertura de nuestra clínica: con frecuencia eran cuidadores no veganos los que optaban por dietas veganas, si nosotras se lo recomendábamos. Mientras tanto, inexplicablemente, no dejamos de debatir con personas veganas sobre la idoneidad de este tipo de alimentación en perros y gatos. Parece ser que aún tenemos mucha labor educativa por delante.

Referencias.

(1) Knight A, Huang E, Rai N, Brown H (2022) Vegan versus meat-based dog food: Guardian-reported indicators of health. PLoS ONE 17(4): e0265662.

(2) Yamada T, Tohori M, Ashida T, Kajiwara N, Yoshimura H. Comparison of effects of vegetable protein diet and animal protein diet on the initiation of anemia during vigorous physical training (sports anemia) in dogs and rats. Journal of Nutritional Science and Vitaminology. 1987; 33(2): 129–149. https://doi.org/10.3177/jnsv.33.129 PMID: 3612320

(3) Brown WY, Vanselow BA, Redman AJ, Pluske JR. An experimental meat-free diet maintained haema-tological characteristics in sprint-racing sled dogs. British Journal of Nutrition. 2009 Nov; 102(9): 1318–1323. https://doi.org/10.1017/S0007114509389254 PMID: 19480731

(4) Semp P.-G. Vegan nutrition of dogs and cats. Masters of Veterinary Medicine Thesis, Veterinary Uni-versity of Vienna. 2014. Available from: https://www.vetmeduni.ac.at/hochschulschriften/diplomarbeiten/AC12256171.pdf.

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