¿Son los carbohidratos malos para los gatos?

Hoy traemos la traducción de un artículo muy reciente y necesario sobre una cuestión que se ha propagado como la pólvora entre los cuidadores de gatos que no tiene base científica alguna: el mito de que los carbohidratos son malos para los gatos. Aclararemos algunos puntos básicos de la nutrición en gatos y al final veremos la relación con las dietas
veganas, totalmente ignoradas en el artículo original.

Conoce la verdad sobre carbohidratos y gatos.

Algunos cuidadores alimentan a sus gatos con comida enlatada en vez de pienso seco para mantener bajos los carbohidratos, pero, ¿es esto realmente cierto? 

Artículo original: Learn the truth about carbs and cats, por Brennen McKenzie, veterinario.
Publicado el 26 de mayo de 2022 en Veterinary Practice News.
(La negrita es nuestra.)

Una de las polémicas más duraderas en nutrición veterinaria durante mis 20 años de práctica ha sido la cuestión del impacto de los carbohidratos de la dieta en la salud de los gatos. No es sorprendente, por supuesto, que los partidarios de los alimentos crudos y otras prácticas de alimentación, y los críticos de los piensos convencionales, sean recelosos de los efectos sobre la salud de estos alimentos, y que eso les haga mostrarse empáticos con las afirmaciones de que los carbohidratos en estas dietas podrían no ser saludables para los gatos.

Sin embargo, parece que se ha convertido en una opinión generalmente aceptada dentro de la comunidad veterinaria prevalente que «los carbohidratos son malos para los gatos», y muchos veterinarios creen que las dietas comerciales, especialmente el pienso seco, tienen niveles muy altos de carbohidratos, lo que aumenta el riesgo de obesidad y diabetes.

Esta creencia lleva a recomendaciones específicas a los cuidadores de gatos, como dar comida enlatada mejor que pienso, dar dietas «bajas en carbos», o evitar todo tipo de alimentos comerciales convencionales. Los riesgos y beneficios de estas recomendaciones están claramente relacionadas con la exactitud de las creencias subyacentes, así que merece la pena examinar la evidencia detrás de ellas. Ha habido varios artículos importantes de revisión que abordan el tema de los carbohidratos de la dieta en gatos, que alternativamente han propuesto y criticado ciertas afirmaciones fundamentales1-4. Estas incluyen:

  • La dieta natural de los gatos es alta en proteínas y baja en carbohidratos, y esto ha determinado las necesidades y la tolerancia a los carbohidratos en esta especie.
  • Los gatos no necesitan carbohidratos dietarios.
  • Los gatos no pueden digerir o utilizar carbohidratos.
  • Los altos niveles de carbohidratos en la dieta que se ven en las dietas comerciales pueden aumentar el riesgo de algunos trastornos de salud en gatos, incluyendo obesidad y diabetes mellitus.

Para empezar, existe un extendido convenio de que los gatos ferales típicamente llevan una dieta más alta en proteínas y más baja en carbohidratos que la mayoría de los alimentos comerciales para gatos. Los gatos además no tienen la capacidad de detectar el sabor dulce, y parece que eligen dietas más bajas en carbohidratos, y más alta en grasa y proteínas cuando se les da varias opciones en experimentos de laboratorio. Esto no siempre es así; depende de cómo sean formuladas las dietas y cómo se maneje la palatibilidad.2,4

Sin embargo, a pesar de esta historia natural y la aparente preferencia innata de los felinos, debemos tener cuidado con la falacia de la apelación a la naturaleza. Esta es la idea falsa de que todo lo que sea natural es óptimo, beneficioso o benigno.

Los animales necesitan nutrientes más que ingredientes específicos en sus dietas, y con frecuencia pueden obtener los nutrientes necesarios a partir de una variedad de fuentes. Si esta flexibilidad no estuviera presente, la mayoría de los animales estarían en grave riesgo de malnutrición cuando la dieta tan específica a la que se han adaptado no estuviera disponible. Los gatos se alimentan de manera más especializada en estado salvaje que muchos otros mamíferos, pero no son rígidamente dependientes de un único y reducido grupo de ingredientes en su dieta.

También es correcto decir que los gatos, como la mayoría de mamíferos, no tienen requerimiento nutricional de carbohidratos en la dieta. Requieren glucosa como fuente de energía en muchos tejidos, pero pueden producirla a partir de proteínas por gluconeogénesis en el hígado, y por ellos con proteína adecuada pueden cubrir sus necesidades energéticas sin carbohidratos dietarios. Sin embargo, esto no implica que no puedan utilizar carbohidratos en la dieta. 1,2,4

Sobre esos carbos.

Se afirma comúnmente que, como los gatos están adaptados a dietas bajas en carbohidratos y puede que prefieran esto cuando se les da a elegir, no pueden usar carbohidratos como fuente de energía. Esto es absolutamente falso. Los gatos tienen una actividad más baja de algunos mecanismos para digerir algunos carbohidratos, como por ejemplo falta de amilasa salivar. Sin embargo, múltiples estudios han demostrado que pueden digerir carbohidratos con una alta eficiencia, con frecuencia hasta un 90-100%, y esto es equivalente a la capacidad de los perros y muchos otros mamíferos.2

El ataque más común hacia los alimentos comerciales para gatos, especialmente pienso seco, es que son altos en carbohidratos. Esto, también, es debatible y con frecuencia erróneo. El nivel de carbohidratos en la mayoría de los alimentos comerciales para gatos varía del 20 al 50% en base a la energía metabolizable. 2,4 Esto es ciertamente más alto que el contenido en carbohidratos de un cadáver de roedor, pero en su mayoría son carbohidratos complejos y ciertamente esto no es consistente con la afirmación extrema que se hace a veces de que tales dietas son «mayormente azúcar».

El problema más importante es si hay efectos negativos en la salud de tales niveles de carbohidratos. Esta resulta ser una pregunta muy difícil de responder. Los carbohidratos son digeribles y utilizables como fuente de energía por los gatos, y ciertamente no son «tóxicos», como se afirma a veces. Sin embargo, la obesidad y la diabetes frecuentemente relacionada, son comunes en gatos, y es justo preguntarnos si los carbohidratos de la dieta podrían jugar un papel en su desarrollo.

El factor de la obesidad.

En cuanto a la obesidad, no hay duda de que el consumo excesivo de calorías es el principal culpable. Los carbohidratos pueden jugar un papel aquí en algunos casos, por ejemplo en la práctica común de la alimentación ad libitum del pienso seco, que necesariamente contiene almidones como ingrediente estructural. Sin embargo, el contenido en macronutrientes es un juego de suma cero [N.T.: es decir, que jugamos con proporciones], y dietas con menos contenido en carbohidratos inevitablemente deben contener más proteína y/o más grasa.

Resulta que muchas son más altas en grasa que las dietas con más carbos, y como consecuencia, más altas en calorías. También está el hecho de que como los gatos prefieren dietas más bajas en carbohidratos, al menos en algunos estudios, puede que en realidad coman más cantidad de una dieta baja en carbos. Estos dos problemas llevan a un mayor consumo de calorías y un mayor riesgo de obesidad en algunos gatos cuando se les alimenta con dietas más bajas en carbohidratos. 2,4,5

Estudios sobre distintas dietas, incluyendo dieta seca frente a dietas húmedas y dietas con un contenido variable de macronutrientes, son contradictorios y no muestran un patrón consistente que sugiera que los carbohidratos en la dieta son un factor de riesgo importante en la obesidad.2 La conclusión final es que las calorías importan más en el desarrollo de la obesidad que la fuente de esas calorías, y dar una dieta baja en carbohidratos sin restricción calórica tiene poca probabilidad de ser útil a la hora de reducir el riesgo de obesidad.

Diabetes.

Se afirma con frecuencia que los carbohidratos en los alimentos comerciales para gatos aumentan el riesgo de diabetes, no solo favoreciendo la obesidad, sino también causando picos de glucosa en sangre y en los niveles de insulina.

Los datos de investigación, sin embargo, no apoyan esta afirmación. Es posible causar glucosa sanguínea elevada en gatos dando niveles excepcionalemente altos de carbohidratos, típicamente más del 50% de energía metabolizable en forma de almidón o azúcares simples, pero esto no representa los tipos o cantidades de carbohidratos realmente presentes en los alimentos comerciales para gatos. 5

La literatura científica es contradictoria, y la variabilidad de las dietas testadas hace difícil las comparaciones y sacar conclusiones definitivas.

Mientras que algunos estudios, por ejemplo, han sugerido que el pienso seco se asocia con un mayor riesgo de diabetes, otros no han encontrado ningún impacto ni tampoco un efecto protector. No hay ningún patrón que sugiera que la forma de la dieta o el nivel de carbohidratos per se en las dietas comerciales sean importantes factores de riesgo para desarrollar diabetes. 2

Hay alguna evidencia de que las dietas bajas en carbohidratos podrían ayudar a tratar la diabetes y podrían estar asociadas a tasas más altas de remisión. Sin embargo, esta evidencia tiene algunas limitaciones significativas y, de nuevo, las dietas bajas en carbos podrían ser perjudiciales para la salud y para el manejo de la diabetes si son más altas en grasas y calorías y favorecen la obesidad.

Es razonable dar a las gatos diabéticos una dieta con menos del 25% de la energía metabolizable en forma de carbohidratos, preferiblemente con proteína, mejor que grasa, reemplazando los carbohidratos. 4

Conclusión final.

Como la mayoría de cuestiones en biología, el papel de los carbohidratos de la dieta en la salud felina es complejo; las afirmaciones simples, absolutas o universales están equivocadas casi siempre. La investigación exhaustiva ha fracasado a la hora de demostrar que los carbohidratos de la dieta, en el tipo y cantidad utilizados normalmente en la comida para gatos, sean nocivos.

Las dietas bajas en carbohidratos pueden ser útiles en algunas circunstancias, por ejemplo en el manejo de la diabetes, pero también pueden ser dañinas si son ricas en grasa y calorías y favorecen la obesidad. Está claro que es necesaria una mayor investigación, y mientras tanto, abandonar las dietas convencionales a favor de otras alternativas menos evaluadas en profundidad, basadas en razonamientos teóricos sobre lo que es «natural» para gatos, no es una buena estrategia para optimizar la salud de nuestros amigos felinos.

Brennen McKenzie, MA, MSc, VMD, cVMA, descubrió la medicina veterinaria basada en la evidencia después
de asistir a la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad de Pennsylvania y trabajar como veterinario generalista de pequeños animales. Ha sido presidente de la Asociación de Medicina Veterinaria Basada en la Evidencia y llega al público a través de su blog SkeptVet, el blog de la Medicina Basada en Ciencia, y más. Tiene una certificación
en acupuntura médica para veterinarios. Las opiniones de los columnistas no reflejan necesariamente las de Veterinary Practice News.

Referencias.

  1. Zoran DL. The carnivore connection to nutrition in cats. J Am Vet Med Assoc. 2002;221(11):1559-1567. doi:10.2460/javma.2002.221.1559
  2. Verbrugghe A, Hesta M. Cats and Carbohydrates: The Carnivore Fantasy? Vet Sci. 2017;4(4):55. doi:10.3390/vetsci4040055
  3. Laflamme D. Cats and carbohydrates: Why is this still controversial? In: 2018 ACVIM Forum. Seattle, WA; 2018.
  4. Laflamme DP, Backus RC, Forrester SD, Hoenig M. Evidence does not support the controversy regarding carbohydrates in feline diets. J Am Vet Med Assoc. 2022;1(aop):1-8. doi:10.2460/javma.21.06.0291
  5. Laflame D. Cats and Carbohydrates: Why is this Still Controversial? In: Proceedings of the 2018 ACVIM Forum. Seattle, WA; 2018.

¿Y qué hay de las dietas veganas para gatos?

Aunque no se mencionan en el artículo, probablemente porque este tipo de dietas son aún muy novedosas y son ignoradas por la mayoría de los veterinarios, está bien hacer una pequeña aclaración. Igual que ocurre en nutrición humana, muchas personas creen que una dieta vegana es por definición una dieta alta en carbohidratos, ya que se cree que la única fuente de proteínas es la carne y otros productos animales. Esto no es así. Las dietas se formulan en base a una proporción determinada de macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas) que depende de la especie en cuestión, según sus necesidades específicas. A partir de ahí, se incluyen los ingredientes necesarios para elaborar una dieta con esa proporción de macronutrientes. El contenido final en carbohidratos de la dieta en cuestión no depende por tanto de si es vegana o no. La única diferencia con una dieta cárnica es que eliminamos todo producto de origen animal y utilizamos vegetales como fuente de proteínas, en concreto legumbres, cereales y semillas, principalmente. Todos ellos son digeribles por los gatos, y se puede mantener un nivel adecuado de proteínas y carbohidratos en cualquier pienso vegano.

Como bien se dice en el artículo traducido, y no nos cansaremos nunca de repetirlo: lo que importa son los nutrientes, no los ingredientes.

En cuanto a si una dieta vegana es saludable para los gatos, en este mismo blog ya tenemos varios artículos al respecto, que todos los interesados pueden consultar:

Dietas veganas en gatos: nuevo estudio.
Estudio transversal sobre la salud de gatos alimentados con dietas veganas.

 

 

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